«Identificación de tratamientos antiinflamatorios que impiden la progresión de la hematopoyesis clonal en seres humanos»
A medida que envejecemos, nuestras células sanguíneas desarrollan mutaciones, la mayoría de las cuales son inofensivas. Sin embargo, en ocasiones, una mutación confiere a una célula sanguínea una ventaja sobre las demás, lo que da lugar a la hematopoyesis clonal (HC). Más del 10 % de las personas mayores de 70 años padecen HC, y un pequeño subgrupo de ellas desarrolla cáncer de sangre. Lamentablemente, todavía no disponemos de tratamientos que eviten que las personas con HC desarrollen cáncer de sangre.
Una vía de investigación que podríamos explorar en la búsqueda de tratamientos para la prevención del cáncer podría centrarse en las personas que nacen con una mutación en el gen RUNX1. Los pacientes con RUNX1-FPD desarrollan CH a una edad más temprana y con una frecuencia mucho mayor que la población general. Los datos más recientes de varios estudios sugieren que los pacientes con RUNX1-FPD presentan niveles elevados de inflamación en comparación con la población general. ¿Podría ser esto parte de la razón por la que estos pacientes tienen un mayor riesgo de padecer cáncer?
Aprovechando el potencial de las herramientas de la genética humana, el proyecto del Dr. Bick analizará directamente si el bloqueo de la inflamación puede reducir la incidencia de la CH. Para ello, utilizará bases de datos de secuenciación genómica a gran escala, basadas en poblaciones, con el fin de determinar si las personas que nacen con mutaciones que reducen la inflamación general presentan una menor incidencia de CH. Estos hallazgos permitirían identificar con mayor precisión qué vías inflamatorias son las más relevantes para el tratamiento farmacológico.
En segundo lugar, el Dr. Bick consultará otra gran base de datos con información clínica y muestras de sangre de hace 10 años (un total de 300 000 personas) para identificar a individuos de la población general que padezcan CH y que hayan comenzado a tomar un fármaco antiinflamatorio para enfermedades como la artritis reumatoide o la enfermedad de Crohn. A partir de estos individuos y sus muestras de sangre, el Dr. Bick utilizará la secuenciación genética para determinar si el fármaco antiinflamatorio que la persona comenzó a tomar tuvo algún impacto en la CH. En otras palabras, ¿podría el fármaco antiinflamatorio reducir el número total de neoplasias hematológicas o podría ralentizar el crecimiento de las células precursoras del cáncer de sangre a lo largo del tiempo, en comparación con las personas con CH que no toman un fármaco antiinflamatorio?
Si el Dr. Bick determina que una clase concreta de fármacos tiene un efecto directo sobre la CH, esto supondría un avance importante para todas las personas con CH, incluidos los pacientes con RUNX1-FPD, y proporcionaría la justificación necesaria para un futuro estudio clínico sobre la prevención del cáncer.
