Si posees acciones o fondos de inversión, puede resultarte más ventajoso donar estas participaciones que aportar dinero en efectivo. Las donaciones de acciones o fondos de inversión que se han revalorizado ofrecen una doble ventaja fiscal: evitas pagar el impuesto sobre las plusvalías por el aumento del valor de las acciones o los fondos de inversión, y obtienes una deducción del impuesto federal sobre la renta por el valor de mercado total de las acciones o los fondos de inversión en el momento de la donación.