Lo que los pacientes deben saber sobre el ensayo clínico de extracción y almacenamiento de células madre para el RUNX1-FPD
Puntos clave
El ensayo clínico «Extracción y almacenamiento de células madre» está diseñado para evaluar la seguridad y la viabilidad de la extracción y el almacenamiento de células madre sanguíneas para su posible uso futuro.
Las células recogidas en este estudio se almacenan exclusivamente para su uso por parte de ese paciente y no forman parte de un banco de donantes compartido.
Si tecnologías como la edición genética siguen avanzando, estas células madre almacenadas podrían contribuir a desarrollar nuevos enfoques terapéuticos en el futuro para quienes participen en el programa.
Las personas con RUNX1-FPD suelen preguntar si hay algo que puedan hacer ahora mismo, dado el riesgo de desarrollar un cáncer de sangre en el futuro.
Un ámbito de investigación que aborda esta cuestión es el ensayo clínico sobre la obtención y el almacenamiento de células madre, dirigido en el MD Anderson Cancer Center por la Dra. Chitra Hosing y en el Children’s Hospital of Philadelphia por el Dr. Tim Olson.
Esta iniciativa, llevada a cabo en varios centros, se centra en determinar si hoy en día es posible extraer células madre de un paciente de forma segura y almacenarlas para su propio uso en posibles terapias futuras, incluidos enfoques como la edición genética, que aún se encuentran en fase de desarrollo.
Por qué es importante este estudio
En la actualidad, el único tratamiento consolidado para los cánceres de la sangre asociados a la mutación RUNX1-FPD es el trasplante de células madre de un donante. Aunque este método puede resultar eficaz, conlleva riesgos y depende de que se encuentre un donante compatible.
Este ensayo clínico está diseñado para responder a dos preguntas clave:
¿Se pueden extraer células madre de forma segura de personas con RUNX1-FPD?
¿Se pueden obtener suficientes células para su posible uso en futuros tratamientos?
El objetivo general de este estudio es prepararnos para un futuro en el que nuevas terapias, como la edición genética, puedan permitir corregir las propias células madre de un paciente con RUNX1-FPD y utilizarlas para el tratamiento, evitando así algunos de los riesgos que conlleva el trasplante de células madre de un donante.
El gen RUNX1 desempeña un papel esencial en el crecimiento y el desarrollo de las células madre sanguíneas, y corregir las alteraciones en este gen es más complejo de lo que podría parecer. A diferencia de algunos trastornos sanguíneos causados por una única mutación común, la RUNX1-FPD puede deberse a muchas mutaciones diferentes, por lo que no existe una solución única de edición genética válida para todos los casos.
Además, las personas con RUNX1-FPD siguen teniendo una copia funcional del gen, por lo que cualquier terapia debe ser lo suficientemente precisa como para evitar dañar esa copia sana. Los enfoques actuales también se basan en tratamientos que pueden someter a estrés o dañar a las células madre sanguíneas, que pueden ser especialmente sensibles en esta afección.
Por último, para que el tratamiento sea eficaz, es posible que sea necesario corregir con éxito una gran proporción de células madre, y las tecnologías actuales siguen trabajando para alcanzar ese nivel de eficacia. Por este motivo, los métodos de edición genética para el RUNX1-FPD se encuentran todavía en las primeras fases de investigación y aún no están disponibles para los pacientes.
¿Por qué recoger células madre ahora?
Uno de los conceptos clave en los que se basa este estudio es el momento de la recogida. Las investigaciones sugieren que las células madre recogidas en una etapa más temprana de la vida podrían ser más adecuadas para su uso futuro. Esto se debe a que las células madre más jóvenes son más resistentes que las más viejas.
Además, con el paso del tiempo, las células pueden sufrir cambios genéticos adicionales que pueden afectar a su calidad y función. Este estudio resulta especialmente relevante para las personas más jóvenes, ya que una extracción temprana podría ayudar a conservar células madre más sanas para posibles terapias futuras.
En qué consiste la participación
La participación en el estudio consta de varias fases:
Selección: Antes de inscribirse, los participantes se someten a un proceso de selección para confirmar que cumplen los requisitos y garantizar que, según su historial médico, es seguro que participen.
Movilización: Los participantes reciben una inyección diaria de un medicamento (G-CSF) durante varios días (normalmente entre 4 y 5 días). Durante esta fase, es posible que los pacientes no tengan que acudir a la clínica en absoluto y se limiten a administrarse la inyección por sí mismos. Este medicamento ayuda a que las células madre pasen de la médula ósea al torrente sanguíneo.
Extracción de células madre: El día 5 o 6, dependiendo del número de células madre que los médicos detecten en la sangre, se extraen las células madre mediante un proceso denominado aféresis. Durante este procedimiento:
Se extrae sangre del cuerpo
Una máquina separa y recoge células madre de la sangre
La sangre restante se devuelve al organismo
El proceso suele durar unas horas y, si es necesario, puede repetirse al día siguiente.
La mayoría de los participantes toleran bien este proceso, aunque algunos pueden experimentar fatiga temporal, mareos o hormigueos. Estos efectos secundarios suelen ser temporales y se pueden controlar.
Seguimiento: Se realiza un seguimiento de los participantes tras la recogida de muestras para garantizar su seguridad; algunos de estos seguimientos se prolongan hasta dos años.
¿Qué ocurre con las células madre?
Una vez extraídas, las células madre se procesan y se almacenan (o se «depositan en un banco»). Se dividen en porciones:
Se podría reservar una parte para un posible autotrasplante en el futuro
Otra parte podría contribuir a futuros enfoques de terapia génica
Las células adicionales podrán utilizarse para apoyar investigaciones en curso, siempre que el paciente dé su consentimiento.
Estas células pueden conservarse a largo plazo, durante décadas. El uso que se les pueda dar en el futuro, o la forma en que se utilicen, dependerá de cómo evolucionen las nuevas terapias con el paso del tiempo.
¿Quién puede participar?
Actualmente, el estudio está reclutando primero a adultos, y está previsto ampliarlo a participantes más jóvenes (de 12 a 17 años) una vez que se haya confirmado la seguridad inicial.
Entre las consideraciones generales se incluyen:
Las personas que ya se hayan sometido a un trasplante de médula ósea no pueden participar.
Se excluye a los pacientes que ya padezcan un cáncer de la sangre
Algunas personas con determinadas mutaciones somáticas adquiridas (no hereditarias) en la médula ósea podrían seguir reuniendo los requisitos, dependiendo del tipo y la extensión
Los participantes pueden proceder de fuera de Estados Unidos, aunque habría que tener en cuenta cuestiones relacionadas con el seguro y la logística.
Es posible que se apliquen criterios de selección adicionales, y el equipo del estudio puede ayudar a determinar si la participación es adecuada para cada persona.
Las personas interesadas en obtener más información pueden ponerse en contacto con los equipos de investigación del MD Anderson o del Hospital Infantil de Filadelfia a través de los datos de contacto que figuran al final de este resumen del estudio de una página para:
Analizar los requisitos de elegibilidad
Revisar los aspectos logísticos, incluidos los desplazamientos y el seguro
Haz preguntas sobre qué puedes esperar
Los pacientes residentes en EE. UU. también pueden optar a ayudas económicas del RRP para facilitar su participación. Para obtener más información, puede ponerse en contacto con la Dra. Amanda Eggen por correo electrónico.
De cara al futuro
Este ensayo clínico supone un paso importante hacia la ampliación de las posibilidades de tratamiento para el RUNX1-FPD. Aunque aún quedan muchas incógnitas por resolver, el estudio se centra en sentar las bases que puedan contribuir a desarrollar nuevos enfoques terapéuticos en los próximos años.
Preguntas frecuentes
1. «Tengo una deleción del gen RUNX1, no una mutación. ¿Sigue teniendo sentido para mí la extracción y el almacenamiento de células madre?»
Es cierto que, a día de hoy, aún no disponemos de herramientas fiables de edición genética para corregir deleciones de gran tamaño, como las que afectan a algunas personas de la comunidad RUNX1-FPD. Sin embargo, se trata de un ámbito de investigación muy activo. Científicos de todo el mundo están trabajando en nuevos enfoques, entre los que se incluyen la edición genética avanzada, la sustitución génica y otras terapias celulares. Es posible que estos nuevos enfoques permitan algún día tratar las variantes de tipo deleción.
Por eso, el hecho de que hoy en día no se pueda corregir una deleción no debería ser motivo para descartar la obtención y el almacenamiento de células madre. Conservar ahora tus propias células madre sanas puede ofrecerte opciones valiosas en el futuro, a medida que surjan nuevas terapias. En otras palabras, el almacenamiento es una forma de mantener abiertas las puertas a medida que la ciencia sigue avanzando.
2. «¿Podría el G-CSF (el medicamento) que se utiliza para la extracción de células madre aumentar mi riesgo de padecer cáncer de sangre?»
Esta es una pregunta habitual e importante. Según lo que revelan décadas de investigación, la respuesta es tranquilizadora.
El G-CSF se ha utilizado ampliamente durante muchos años para facilitar la obtención de células madre de donantes sanos. Los estudios de seguimiento a largo plazo, incluidos los grandes registros nacionales de donantes, no han detectado un mayor riesgo de cánceres de la sangre relacionado con el uso a corto plazo del G-CSF.
Un importante estudio sobre los resultados en los donantes tampoco encontró pruebas convincentes de que un tratamiento breve con G-CSF aumente el riesgo de desarrollar un cáncer de la sangre.
Los investigadores también han estudiado si el G-CSF podría afectar a la hematopoyesis clonal, un proceso en el que algunas células sanguíneas desarrollan alteraciones genéticas y comienzan a proliferar más que otras, lo que aumenta el riesgo de cáncer de sangre. Hasta el momento, no hay pruebas claras de que el uso a corto plazo del G-CSF provoque la proliferación de este tipo de alteraciones.
En general, los datos actuales muestran que el G-CSF, cuando se utiliza durante un breve periodo de tiempo para la extracción de células madre, presenta un sólido historial de seguridad y no se asocia a un mayor riesgo de cáncer de sangre.
Este blog se basa en las presentaciones de los seminarios web organizados por RRP a cargo de la Dra. Chitra Hosing (MD Anderson Cancer Center) y el Dr. Tim Olson (Hospital Infantil de Filadelfia).
Referencias
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Shaw, B., Confer, D., Hwang, W. y otros. Una revisión de los efectos genéticos y a largo plazo de las inyecciones de G-CSF en donantes sanos: una tranquilizadora ausencia de pruebas que indiquen el desarrollo de neoplasias hematológicas. Bone Marrow Transplant 50, 334–340 (2015). https://doi.org/10.1038/bmt.2014.278
